miércoles, 6 de julio de 2011

¿Cuántos magistrados de la CSJ, necesita Nicaragua?

                                                                                                                         Granada, 04 de Julio 2011
Lic. Valentín in Barahona Mejía
                                   ¿Cuántos magistrados de la CSJ, necesita Nicaragua? 
Un candidato presidencial en campaña, manifestó a un medio de comunicación social, que de  ganar las elecciones el 06 de Noviembre, trabajará por reducir los magistrados de la CSJ, de 16, dejaría sólo 6. Las reacciones no se hicieron esperar, tres magistradas (Alba Luz Ramos, Ligia Molina y Juana Méndez), descalificaron las intenciones del político, ubicándolo como un profano en justicia, ya que desconoce las funciones y atribuciones que tiene la CSJ en este país.
El planteamiento de reducir el número de magistrados de la CSJ, de alguna manera recoge, el malestar de la sociedad, ésta con 16 funcionarios, no ha visto una justicia expedita, se puede decir, que la CSJ, es un elefante grande y pesado, su andar es demasiado lento, la retardación de justicia es brutal, los casos de amparo, recurso de inconstitucionalidad, civiles, penales, contencioso administrativo, tardan años y años, cuando llega la resolución se produjo un abandono tácito por las partes.
Es preciso abstraerse del fenómeno, para tratar de hallar las causas de la inoperancia de la CSJ, hay que hacer una reflexión, es menester lanzar una mirada retrospectiva al pasado, para conocer cómo funcionaba la CSJ, los cambios que ha tenido en los últimos treinta años y, finalmente hacer uso del derecho comparado, para confrontar nuestro modelo  con otros sistemas que son reputados como un buen ejemplo a seguir.  
En tiempos del somocismo, la CSJ, estaba integrada por 7 magistrados. El cuerpo colegiado se reunía y resolvía los amparos, recursos de inconstitucionalidad, lo civil y penal, no existía división en Salas. Según abogados de vieja data, los magistrados no tenían asesores (los actuales tiene de uno a dos asesores), ellos elaboraban los proyectos de sentencias y la administración de justicia marchaba bastante bien.
En los años ochenta, el número de magistrados se mantuvo en 7; no hubo cambios sustanciales, el presupuesto asignado al Poder judicial era raquítico; los juzgados y tribunales funcionaban en oficinas lóbregas; jueces y magistrados eran mal pagados. En esa época el Presidente de la República, nombraba mediante terna que enviaba a la Asamblea Nacional, los puestos de magistrados a la CSJ.
Todo empezó   a desmoronarse en los 90. A partir de la asunción al poder de la señora Violeta Barrios, el nuevo gobierno, quería tener presencia en la CSJ, lo primero que hizo fue aumentar de 7 a 9 el número de magistrados. Luego con las reformas constituciones de 1995, el número de magistrados aumentó de 9 a 12, los partidos políticos necesitaban tener magistrados en la CSJ.  En el 2000, el pacto político Ortega-Alemán, aumentó a 16 el número de magistrados, se adujo que con más funcionarios, la justicia caminaría mejor, el resultado fue mucho peor.
Al aumentar a 16 los magistrados de la CSJ, permitió su división en Salas, Constitucional, Civil, Penal,  Contencioso Administrativo; el presupuesto del poder judicial del 4 %, fue elevado a rango constitucional; su infraestructura poco a poco fue transformándose, se construyeron lujoso edificios, el personal de 2 mil paso a más de 5 mil; se mejoraron los salarios de jueces y magistrados; se incrementó la contratación de jueces y magistrados, por la aprobación del nuevo Código Procesal Penal y Código Penal, se crearon los Jueces de Distrito de Adolescentes, de Audiencias, de Juicios, Juzgados de familia, ahora se quieren crear los Juzgados de la Mujer; se crearon más Tribunales de Apelaciones; más juzgados, más jueces, más secretarios, oficinas para notificaciones, de tal suerte que el presupuesto del Poder Judicial no da para tanta cama.   
Amén de las funciones de administrar justicia, los magistrados de la CSJ, tienen la obligación de controlar a casi 6 mil trabajadores del poder judicial; nombrar y destituir a los jueces y magistrados de Tribunales de Apelaciones; controlar la ejecución del presupuesto; controlar a casi 20 mil abogados de todo el país; dar tramite y resolver miles de causas en materia civil, penal, de amparo, contencioso, en otras palabras, a lo que menos le dedica tiempo la CSJ, es a administrar justicia, de aquí la enorme retardación de justicia que resienten los usuarios.
Ante semejante elefante blanco ¿Qué hacer). Mucha gente no se explica, por qué en Estados Unidos con 400 millones de habitantes, la CSJ tiene nueve magistrados y en Nicaragua con 6 millones tiene 16 magistrados. Para que en Nicaragua tengamos una CSJ, ágil y eficiente se precisa quitarle funciones y atribuciones a la CSJ. Por ejemplo, la Suprema Corte de E. E. U. U., es por excelencia un tribunal constitucional, en casos muy excepcionales  conoce casos civiles o penales, si hay una fallo absolutorio no hay recurso de apelación, el 90 % de los juicios civiles se resuelven en mediación; los abogados los controla el Colegio de Abogados; los magistrados y jueces son nombrados, por el congreso o por elección popular, la Suprema Corte no se mete en eso. en Estados Unidos los magistrados de la CSJ, son vitalicios en el cargo, por ello son independientes de los políticos; en Nicaragua, todo es lo contrario, hay apelación y casación para todo; la CSJ de Nicaragua controla  a 20 mil abogado; la CSJ, nombra a los jueces y magistrados;  cada cinco años, el cargo de magistrados es revisado por los partidos políticos, por lo cual nuestros pobres magistrados no son independiente, son prisioneros del mal sistema, de alguna manera padecen el síndrome de Estocolmo, es decir se han enamorado de quienes los tienen secuestrados.   

                                                             El Autor es Abogado y Notario Público                           

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